Con tan solo echar un breve vistazo al cielo de Rio no podrás evitar notar este edificio tan llamativo, una estructura moderna aunque extraña que sobresale de entre todos edificios de la ciudad. Se trata de la Catedral Metropolitana de Rio (o la Catedral de San Sebastián, como también se le suele llamar), uno de los edificios relativamente recientes en el distrito financiero de Rio.

Desde su construcción la Catedral se ha convertido en una de las principales atracciones turísticas de la ciudad, y por ende en uno de los lugares más visitados de Rio. La Catedral tiene un aforo de hasta 20.000 personas y cuenta con un Museo de Arte Sagrada en su sótano, allí encontrarás una enorme colección de estructuras, obras de arte, e incluso pilas bautismales en las que algunos de los miembros de la familia real portuguesa fueron bautizados.

Pero esa no es la única razón por la que la Catedral Metropolitana se ha hecho tan famosa con el paso de los años…

El Secreto de su Diseño

Si a primera vista la Catedral Metropolitana de Rio te recuerda a las antiguas pirámides Mayas, eso es porque fue intencionalmente diseñada para que pareciera una de ellas. De hecho, quienes diseñaron esta moderna catedral no querían que luciera como cualquier otra catedral de la ciudad (ni del mundo), y decidieron inspirar su innovador diseño en la antigua pirámide maya de la isla de Yucatán. Es por ello que la original forma cónica de la catedral tiene un techo plano (idéntico al de la pirámide de Yucatán), diseñado para simbolizar la cercanía de las personas con Dios.

La estructura única de la catedral se debe a un grupo de arquitectos, ingenieros y sacerdotes que trabajaron juntos en el diseño: Edgar Fonseca (quien fue alguna vez aprendiz de Oscar Niemeyer, el famoso arquitecto brasileño) fue el arquitecto de esta obra; Newton Sotto Major y Joaquim Correa fueron los ingenieros, mientras que el interior fue diseñado por el Padre Lachen Maeir (quién también diseño la sacristía y la pila bautismal). Y es que aunque el exterior es, sin duda, algo digno de contemplar, el increíble interior de la Catedral no tiene nada que envidiarle.

Con un área de 8.000 metros cuadrados de espacio capaces de albergar a un aproximado de 20.000 personas de pie simultáneamente, uno no puede evitar mirar con asombro las enormes vidrieras que cubren tan imponente edificio y que parecen extenderse de manera casi infinita hasta el techo de la catedral, brindando una impresión caleidoscópica cuando la luz brilla a través de ellos: si mantienes tu mirada en el techo, más allá de la enorme cruz, podrás ver los haces de color brillando verticalmente hacia ti, desde ambos brazos cruzados, haciéndote sentir como si estuvieses siendo abrazado por la luz de Dios.

¡Pero hay mucho más que eso! Fácilmente podrías pasar horas aquí estudiando todos y cada uno de los detalles del interior de la catedral, sus impresionantes relieves en bronce, las fantásticas esculturas de Humberto Cozzi y los candelabros diseñados por Nicola Zanotto.

Consejos para visitar la Catedral Metropolitana

La Catedral Metropolitana se encuentra ubicada en la Avenida República de Chile, 245, cercana al corazón financiero de Rio. La forma más sencilla de llegar a la catedral sería tomando el metro hasta la estación Carioca, que se encuentra a 9 minutos a pie de la catedral.

Las misas se realizan de lunes a viernes a las 11:00 a.m. y los fines de semana a las 10:00 a.m. (aunque cualquiera puede entrar a la catedral entre las 7:00 a.m. y las 6:00 p.m. cualquier día del año).

Si quieres visitar el Museo de Arte Sagrada ubicado en el sótano, éste funciona entre las 9:00 a.m. y las 12:00 p.m. y entre la 1:00 p.m. y las 4:00 p.m. durante la semana, o entre las 9:00 a.m. y las 12:00 p.m. los fines de semana.

¿Quieres ver la Catedral Metropolitana con tus propios ojos? Nuestro Tour Gratis del Casco Histórico de Rio de Janeiro se realiza todos los días a las 10:00 a.m. e incluye la catedral entre uno de sus puntos de parada. Para más información haz click aquí.