Cuando se trata del comercio de exploración, transporte y navegación, ningún otro país en el mundo tiene una historia naval más avanzada que la de Gran Bretaña. De hecho, Gran Bretaña tiene una importante historia marítima, a menudo asociada con la cultura e identidad británica. Es por eso que el National Maritime Museum (Museo Marítimo Nacional) es considerado un tesoro para cualquier entusiasta naval, joven o mayor.

El Museos Marítimo Nacional se abrió por primera vez en 1937, aunque el edificio fue utilizado originalmente como una escuela para los hijos de los marineros durante la década de 1800, y desde entonces ha sido declarado como patrimonio de la humanidad por la UNESCO. La zona de Greenwich, donde el museo se encuentra hoy en día, fue una vez un lugar crucial para la historia marítima de Gran Bretaña, ya que conecta a los muelles de Londres a través del Rio Thames, y más reciente, a la Canary Wharf.

Hoy en día el Museo Marítimo Nacional es el museo más grande de su tipo en el mundo, y atrae a más de 750.000 visitantes cada año. Es también parte del patrimonio de la humanidad Marítima de Greenwich, que también incluye el Royal Observatory, Cutty Sark y la Queen's House.


National Maritime Museum, Great Map. By Edward Blake National Maritime Museum, boat display. By Elliot Brown
National Maritime Museum, entrance sign. By Elliot Brown National Maritime Museum, exterior. By George Redgrave National Maritime Museum, colonnade. By George Redgrave

Sabías que

El museo cuenta con más de 2 millones de objetos que van desde artefactos, mapas y objetos marítimos, a exposiciones sobre las batallas más famosas, construcción naval, e incluso sobre Napoleón. En definitiva las secciones dentro del Museo Marítimo Nacional son tan grandes como la propia historia naval de Gran Bretaña.

Hay exposiciones dedicadas a algunos de los nombres y eventos más famosos en la historia naval de Gran Bretaña, como el capitán James Cook y su paso por el Noroeste durante la década de 1770, y el Almirante Nelson Horatio y la batalla de Trafalgar.

En la planta baja, podéis echarle un vistazo a los archivos del museo, justo antes de subir a la primera planta, para aprender más acerca de la East India Company y Asia, al igual que el comercio marítimo de Gran Bretaña con el Este, durante el siglo XIX. También hay secciones dedicadas a la esclavitud y el comercio entre Europa, África y América entre los años 1600 y 1850. En el segundo piso, hay secciones que se centran específicamente en el Almirante Nelson Horatio, y los visitantes pueden incluso mirar la bala que lo alcanzó y el uniforme que el Almirante Horacio Nelson llevaba cuando fue herido fatalmente en la batalla de Trafalgar.

También hay varias áreas dispersas durante todo el museo diseñadas específicamente para los niños, tales como la Galería Ahoy (que contiene modelos de cubiertas de barcos y cabinas para que los niños jueguen en él) y la Galería Interactiva All Hands (donde los niños pueden disparar un cañón y hundir un barco pirata).

Aseguraos de revisar el Gran mapa (situado en el centro del museo), que contiene un enorme atlas para que los niños y los adultos puedan caminar sobre la superficie del mapa, y usar una tableta con una pantalla táctil para aprender más sobre los piratas, la Expedicion de Terra nova y mucho más.


Consejos especiales

  • Si os convertís en un miembro de los Museos Reales de Greenwich, podéis obtener la entrada gratuita a todas las zonas que piden boleto del museo, e ir a los espectáculos Peter Harrison Planetarium, además, también tendréis descuentos en las tiendas y cafés.
  • Debido a que el Museo Marítimo Nacional, el velero Cutty Sark y la galería de arte de la Queen's House están a poca distancia entre sí, podéis visitar fácilmente los tres sitios en un solo día. El Cutty Sark está a solo 6 minutos a pie del museo, mientras que la Queen's House está a 3 minutos de distancia caminando.
  • Además, si tenéis algo más de tiempo, aseguraos de ver el The Royal Observatory (A solo siete minutos de distancia caminando) para disfrutar de una increíble vista de la ciudad de Londres desde el Greenwich Park (a menos de tres minutos a pie).
  • Si estáis de visita en una tarde soleada, aseguraos de pasar un rato sentado en el Colonnade disfrutando de la impresionante vista.