Puede que sus exposiciones sean algo desgarradoras y con algunos artefactos perturbantes, pero visitar el Museo Imperial de la Guerra no solo es educativo, si no también necesario. Al arrojar una luz sobre los períodos más oscuros e impactantes en la historia de la humanidad, el Museo Imperial de la Guerra logra documentar y representar algunas de las desafortunadas guerras y conflictos, tanto en el pasado como en la actualidad, por lo que los visitantes generalmente salen del museo viendo el mundo desde una perspectiva completamente diferente.

El Museo de la Guerra Imperial oficialmente lo abrieron al público en 1920 y originalmente estaba ubicado en el Crystal Place de Sydenham Hill. Desde entonces, el museo ha sido trasladado y remodelado una infinidad de veces, hasta que finalmente se trasladó a su actual localización, en el antiguo Hospital de Bethlem Royal, ubicado en Lambeth Road.

El Museo de la Guerra Imperial es en realidad una "familia" de cinco museos diferentes que incluyen las habitaciones de guerra de Churchill, el HMS Belfast, el Museo Imperial de la Guerra del Norte en Trafford (Gran Manchester), y el Museo de la Guerra Imperial de Duxford (cerca de Cambridge).

Muchas de sus exposiciones abarcan todo, desde la Primera y la Segunda Guerra Mundial hasta el 9 de septiembre, así como las guerras en las Malvinas, Irlanda del Norte, Yugoslavia, Corea, y muchas más. El museo también se centra en los conflictos de Reino Unido y la Mancomunidad, e incluso tiene exhibiciones que enseñan sobre el papel de las mujeres en Gran Bretaña durante los tiempos de guerra.

El Museo de la Guerra Imperial también charlas variadas y tiene galerías temporales que son totalmente gratuitas (durante todo el año), y también hay pantallas interactivas que incluyen libros virtuales, videos y juegos históricos para que los niños y adultos puedan disfrutar del recorrido.


The Imperial War Museum, BAE. By Harrier Ian The Imperial War Museum, Lancaster bomber, By Ian
The Imperial War Museum, cannons. By PSParrot The Imperial War Museum, interior. By Martin Stitchener The Imperial War Museum, parachute pigeon. By Richard Lee

Sabías que

Incluso antes de entrar en el edificio, los visitantes son recibidos con cañones navales de 15 pulgadas, y luego pueden entrar en la espectacular Sala Central que cuenta con tanques, cañones y aviones que cuelgan del techo. El museo tiene muchas galerías permanentes, algunas de las cuales incluyen la Galería de Lord Ashcroft, Héroes Extraordinarios y Guerra Secreta; Sin embargo, la exposición del Holocausto es quizás la más abrumadora, y es una visita obligada para cualquier visitante.

También hay una exposición sobre "Crímenes contra la Humanidad", que enseña a los visitantes sobre los horrores y atrocidades de varios genocidios en todo el mundo, y también cubre los primeros días del Servicio de inteligencia (MI5, MI6) y las Fuerzas Especiales.

Si tienes suerte, durante tu visita al museo puede haber charlas libres donde podrás hablar con personas que hayan pasado por ese tipo de experiencias. Incluso, en el pasado, el museo ha traído residentes de Londres que fueron evacuados durante los bombardeos del Blitz.

Además de las numerosas exhibiciones, exposiciones y eventos que tienen lugar en el museo, muchos de los fascinantes artículos que podrás ver en el Museo Imperial de la Guerra son:

  • Un trozo del muro de Berlín.
  • Un pequeño par de zapatos para niños de uno de los campos de concentración Nazi liberados.
  • A Snatch Land Rover de Irak.
  • Carteles publicitarios sobre la Segunda Guerra Mundial.
  • Un chaleco explosivo proveniente de un “bombardero suicida”.
  • Colecciones de algunos de los primeros misiles nucleares.
  • Una mesa de operaciones argentina de las Malvinas.
  • Recreaciones de una trinchera de la Primera Guerra Mundial.
  • Los Cohetes V-1 y V-2 que fueron utilizados por Alemania para bombardear Londres
  • Una cabina de un Lancaster.
  • Una de las piezas del casting de "Little Boy" (también conocida como la primera bomba atómica).
  • Videos de entrevistas con los sobrevivientes del Holocausto.
  • El marco de una ventana dañada del World Trade Center.
  • Un águila de bronce que alguna vez estuvo en el tejado del Reichstag.

Consejos especiales

  • Si quieres ver todo lo que hay en el Museo Imperial de la Guerra, prepárate para leer mucho, ya que cada pantalla está llena de mucha información.
  • Algunas áreas del museo carecen de la señalización, así que trata de recordar bien los lugares que visitas, ya que es muy fácil perderse.